Actuar, observar y comprender
El desarrollo cognitivo comienza con experiencias que nos ayudan a darnos cuenta de lo que ocurre, anticipar, relacionar informaciones y comprender que nuestras acciones pueden tener consecuencias. Una acción sencilla seguida de una respuesta inmediata puede ser el punto de partida para descubrir la relación causa-efecto y participar más activamente en el entorno.
A partir de estas primeras relaciones, las actividades pueden avanzar hacia la atención, la memoria, la asociación, la discriminación, la secuenciación, la elección, la resolución de problemas y otras capacidades cognitivas.
Qué encontrará aquí
Esta categoría reúne recursos que favorecen la participación activa, la comprensión de relaciones y la exploración cognitiva, adaptando el grado de dificultad a capacidades muy diversas.
Encontrará:
- Actividades de causa-efecto en las que una acción produce una respuesta perceptible.
- Recursos para trabajar la atención, la observación y la anticipación.
- Actividades de emparejar, asociar, clasificar y discriminar.
- Recursos para la memoria y la secuenciación.
- Actividades que permiten elegir y tomar decisiones.
- Juegos y materiales de razonamiento y resolución de problemas.
La causa-efecto puede explorarse mediante acciones muy sencillas: pulsar, tocar o activar algo y observar que aparece una luz, cambia un color, suena, se mueve o se produce otra respuesta. Para algunos usuarios, darse cuenta de que «esto lo he hecho yo» ya puede constituir un logro significativo y una oportunidad importante de participación.
Otras actividades pueden incorporar distintas opciones, secuencias, reglas o problemas que resolver, aumentando progresivamente la exigencia cognitiva.
El objetivo es ofrecer oportunidades significativas para actuar, observar, comprender relaciones, tomar decisiones y descubrir las consecuencias de las propias acciones.
