Los altavoces activos son la forma más sencilla de disponer de un equipo de sonido de calidad. No requieren amplificador ni ningún otro equipo de audio: basta con conectarlos a la red eléctrica y enviar la música desde un teléfono inteligente, una tableta, un ordenador o cualquier otro dispositivo compatible, habitualmente mediante Bluetooth®. Son ideales para música ambiental, actividades educativas, eventos, salas multisensoriales y cualquier aplicación en la que se busque una instalación rápida, sencilla y con una excelente calidad de sonido.
