El olor no se comporta como la luz o el sonido
Los aromas pueden aportar una dimensión más al entorno multisensorial, pero la estimulación olfativa requiere un planteamiento diferente al que utilizamos con la luz o el sonido.
Cuando apagamos una luz o detenemos un sonido, el estímulo desaparece casi inmediatamente. En el caso de un aroma, en cambio, las moléculas volátiles pueden permanecer en el aire después de haber detenido su difusión y continuar llegando a nuestros receptores olfativos.
Esto tiene una consecuencia práctica: si introducimos distintos aromas uno tras otro, el primero todavía puede estar presente cuando empezamos a difundir el siguiente. En lugar de percibir claramente cada olor por separado, el usuario puede acabar percibiendo una mezcla cada vez más compleja.
A veces, menos es más
Por este motivo, en HANDYCAT recomendamos utilizar los aromas con cuidado e intencionalidad. Incorporar más olores no supone necesariamente una experiencia sensorial más rica ni más útil.
En muchas situaciones, el objetivo tampoco tiene que ser que el usuario identifique una sucesión de aromas diferentes. Un olor determinado puede formar parte de la identidad de un espacio o de una actividad y contribuir a hacer que esa experiencia resulte reconocible.
El uso repetido también puede favorecer la asociación entre un aroma, el entorno y lo que la persona experimenta en él. El olor puede contribuir a anticipar una actividad conocida o evocar el recuerdo de ese ambiente y de las sensaciones asociadas al mismo.
Difusores y aromas como parte del entorno
Al plantear la estimulación olfativa conviene tener en cuenta:
- Las características y la intensidad del aroma.
- La cantidad utilizada y el tiempo de difusión.
- Las dimensiones y la ventilación de la sala.
- El tiempo necesario antes de introducir un olor diferente.
- Las preferencias y la sensibilidad de cada usuario.
- La finalidad que tiene el aroma dentro de la actividad o del entorno.
HANDYCAT ofrece difusores y aromas como recursos que deben integrarse con criterio dentro de la experiencia multisensorial. Podemos ayudarle a decidir cómo utilizarlos según el espacio, los usuarios y el objetivo de la actividad, evitando una acumulación innecesaria de estímulos olfativos.
