Un sonido que también se puede sentir
La vibración y la vibroacústica añaden una dimensión corporal a la experiencia sonora. En lugar de llegar al usuario únicamente a través del sistema auditivo, una parte de la señal acústica se transforma en vibración mecánica y se transmite mediante una superficie en contacto con el cuerpo.
Un asiento, una plataforma, una cama u otra superficie adecuada pueden permitir, por tanto, escuchar y sentir la música y el sonido. El ritmo, los cambios de intensidad y las distintas frecuencias se convierten en una experiencia táctil y corporal que complementa la audición.
La vibroacústica es mucho más que graves
En ocasiones se asocia la experiencia vibroacústica exclusivamente con las frecuencias muy bajas o los graves potentes. En HANDYCAT adoptamos un planteamiento diferente.
Nuestros sistemas vibroacústicos están concebidos para reproducir una amplia gama de frecuencias del sonido a través del cuerpo, en lugar de restringir innecesariamente la experiencia a las frecuencias más bajas.
La música es mucho más que graves. Contiene ritmo, melodía, armónicos, voces, instrumentos, cambios de intensidad y un amplio rango de frecuencias. Transmitir una parte significativa de esta información a través de la superficie de contacto proporciona una experiencia corporal más rica, en la que el sonido no solo puede percibirse mediante el oído, sino también a través de la vibración.
El resultado final depende del conjunto del sistema. La superficie que transmite la vibración, sus materiales, dimensiones y rigidez, la instalación, la amplificación y la propia señal de audio influyen en lo que finalmente percibe el usuario.
De una vibración sencilla a una experiencia sonora integrada
Recursos distintos pueden proporcionar experiencias también muy diferentes. Algunos están pensados para generar una vibración sencilla como efecto sensorial, mientras que un sistema vibroacústico bien planteado puede transmitir a través del cuerpo muchos más matices y variaciones de la música y del sonido.
Al plantear este tipo de equipamiento conviene valorar:
- La superficie o el mueble a través del cual se transmitirá la vibración.
- La posición y el contacto del cuerpo del usuario con dicha superficie.
- Las características del sistema vibroacústico.
- El amplificador y la potencia adecuada.
- La fuente de audio y el tipo de contenido que se reproducirá.
- La relación entre el sonido audible y la vibración.
- La intensidad adecuada para cada usuario y actividad.
Un sistema que debe entenderse como un conjunto
Un buen resultado vibroacústico se obtiene combinando correctamente los distintos componentes, y no simplemente añadiendo un dispositivo que vibra a un mueble.
HANDYCAT puede asesorarle en la selección e integración de la amplificación, los equipos de audio y las superficies adecuadas, desde recursos sencillos de vibración hasta sistemas vibroacústicos completos.
El objetivo es que la vibración se convierta en una parte significativa de la experiencia sensorial y, cuando utilizamos sonido, que la persona no solo pueda escucharlo, sino también experimentarlo a través del cuerpo.
