El cuerpo también forma parte de la experiencia sensorial
Los pufs, asientos y colchonetas pueden parecer inicialmente simples elementos de mobiliario o confort, pero dentro de un espacio multisensorial cumplen una función mucho más importante: condicionan cómo queda sostenido el cuerpo de la persona y cómo experimenta el resto de recursos de la sala.
Una posición confortable y suficientemente estable puede facilitar la observación de una proyección, la exploración de las fibras ópticas, la escucha de música, la percepción de vibraciones o, sencillamente, poder permanecer cómodamente dentro del espacio.
Por ello, los asientos y las superficies de apoyo no deben considerarse separadamente de la experiencia sensorial.
Cuerpos diferentes, distintas formas de encontrar confort
No existe una única posición ideal para todas las personas ni para todas las actividades. Algunos usuarios prefieren sentarse con el tronco más incorporado, otros se sienten más cómodos semitumbados o tumbados, y algunos se benefician de superficies que se adaptan a la forma y la posición del cuerpo.
Los pufs son especialmente versátiles porque su relleno se redistribuye cuando la persona cambia de posición. Según la forma, las dimensiones y el relleno, pueden proporcionar una amplia superficie de contacto y una sensación de apoyo alrededor de una parte del cuerpo.
Las colchonetas y otras superficies acolchadas, por su parte, ofrecen espacio para tumbarse, cambiar de posición, moverse o desarrollar actividades a poca altura del suelo.
Más de una forma de utilizar el espacio
Al elegir estos recursos conviene valorar:
- La edad, las dimensiones corporales y la movilidad de los usuarios.
- Las posiciones en las que se utilizará el recurso.
- El grado de apoyo y estabilidad postural necesario.
- La facilidad para acceder, salir o cambiar de posición.
- Las dimensiones de la sala y el espacio de paso alrededor del equipo.
- Las necesidades de limpieza y mantenimiento.
- La forma en que se combinará con el resto de recursos sensoriales.
Siempre que sea posible, también resulta interesante que un espacio multisensorial ofrezca más de una posición confortable. Esto permite adaptar el entorno a distintos usuarios y actividades, en lugar de obligar a la persona a adaptarse a un único tipo de asiento.
Equipamiento sensorial y mobiliario al mismo tiempo
Algunos de estos productos también pueden considerarse, lógicamente, mobiliario. Su presencia en esta categoría es intencionada: usuarios y profesionales suelen buscar pufs, asientos y colchonetas cuando equipan una sala multisensorial, y su función influye directamente en la experiencia sensorial.
HANDYCAT puede ayudarle a elegir el tipo, las dimensiones y las características más adecuadas según los usuarios, el espacio disponible y las actividades que se deseen desarrollar.
