La proyección interactiva sobre techo sitúa la experiencia visual encima del usuario e incorpora su imagen en movimiento dentro de la escena proyectada. La persona puede verse entre objetos flotantes y efectos dinámicos que responden al movimiento de la cabeza, las manos, los pies o el cuerpo.
Es especialmente accesible para personas que necesitan permanecer tumbadas o reclinadas y para usuarios con una movilidad limitada. Incluso los movimientos pequeños pueden producir una respuesta visual o sonora inmediata.
Una experiencia accesible e inmersiva
El usuario forma parte de la escena: su imagen en directo aparece dentro de la proyección y se mueve con él. Interacción desde una posición tumbada o reclinada: el techo permanece dentro del campo visual sin exigir una postura erguida. Relación causa-efecto: los movimientos modifican los objetos, las imágenes y los sonidos proyectados. Actividades individuales o compartidas: la experiencia puede utilizarse con el acompañamiento de profesionales, cuidadores o familiares.
La proyección sobre techo puede favorecer la atención, la conciencia corporal, el movimiento intencionado, la comunicación y el disfrute compartido mediante actividades estimulantes o calmantes.
Planificación de la instalación
Deben tenerse en cuenta la sala, la superficie de proyección, las condiciones de iluminación y la posición de la cama, la colchoneta o el asiento reclinable. Te ayudamos a valorar el espacio, seleccionar los contenidos y las licencias adecuados y preparar una propuesta personalizada.
